Pros y contras de las lentes de contacto

Pros y contras de las lentes de contacto

Las lentes de contacto, más conocidas como lentillas en el uso coloquial, han sido muy usadas desde su aparición, tanto por comodidad como por estética. Las gafas son, y han sido siempre también, el remedio perfecto para cualquier tipo de problema de vista. La miopía, el estigmatismo, la vista cansada… casi todos estos problemas pueden corregirse con unas buenas gafas y así conseguir ver tal y como vería una persona con la vista perfecta, pero ahora hay muchísimas más opciones, algunas de ellas prácticamente permanentes como la cirugía láser, pero la lentilla es un producto que reúne las ventajas estéticas de la cirugía sin los posibles efectos secundarios de la cirugía. Ahora bien, ¿no tiene ningún contra su uso?

Antes de nada hay que dejar claro que antes de usar lentes de contacto hay que acudir a una cita, bien con el oftalmólogo o bien con el óptico-optometrista, pues ellos son lo que analizarán cada caso particular con el fin de aconsejar, o no, el uso de lentillas. No obstante, la mayoría de la población suele recibir el visto bueno para poder utilizarlas, por lo que vamos a darte las bases de los pros y contras para que seas tú mismo quien decida si quiere o no utilizarlas.

Ventajas

  • Comodidad: al no llevar ningún objeto externo a nuestro cuerpo la comodidad es total. Es muy difícil que una lentilla se caída del ojo (aunque puede pasar), pero que las gafas se caigan al suelo e incluso se rompan con el golpe es algo mucho más normal. Del mismo modo, hay quien sufre de dolores de cabeza por culpa de llevar las patillas de las gafas demasiado apretadas para evitar esas caídas (como cuando llevas una coleta muy estirada y acabas con dolor de cabeza).
  • Amplitud de visión: al estar pegadas a la retina, las lentillas te ayudan a que abarques todo el campo de visión que permite el ojo. Con la gafas, lo que suele ocurrir es que enfocan u n punto concreto frente al ojo ocular, pero los lados muchas veces se pierden.
  • No se empañan: ¿Quién no ha abierto un horno y se le han empañado las gafas? Incluso al pasar del fresquito del aire acondicionado en casa al calor de la calle en pleno verano se pueden empañar las gafas. Esto con las lentillas no ocurre. Hay una mayor libertad de movimiento.
  • No hay que limpiarlas: a veces nos tocamos con los dedos los cristales de las gafas, o caen gotas de agua si llueve o incluso se manchan por cualquier cosa y nos toca pasar al pañito o a las toallitas especiales para limpiar gafas. Obviamente esto, con las lentillas, tampoco pasa.
  • No tienen casi riesgo de rotura: mientas que romper unas gafas es algo bastante común.
  • La playa: ¿No os ha pasado alguna vez que vais a la playa, os quitáis las gafas para bañaros y ya no veis nada? Y quien dice playa dice también piscina. Con las lentillas podemos bañarnos sin problema y sin miedo a estropearlas.
  • Son económicas: las gafas pueden llegar a costarte la friolera de 500 euros, todo depende de las dioptrías que tengas, de los cristales que te pongas y de la montura que elijas. De hecho, pueden ser aún mucho más caras. Las lentes de contacto también pueden oscilar pero mucho menos. Al año, la mayoría de usuarios no llegan a gastarse más de 150 euros. Según la tienda online Opticompras, el gasto medio español oscila entre 150 y 236 euros al año. De hecho, así lo señalan también en La Razon.
  • Puedes usar gafas de sol sin graduación: si llevas gafas deberás comprarte también unas gafas de sol graduadas para no dejar de ver cuando te venga el sol de frente.

Desventajas

El uso excesivo de lentillas puede traer los siguientes riesgos:

  • Desarrollo de intolerancia a las lentillas
  • Infecciones
  • Úlceras superficiales
  • Síndrome del ojo seco

No obstante, si se lleva una buena limpieza y no se excede el máximo de horas de uso diario  recomendadas por el fabricante de las lentillas estos problemas desaparecen en la mayoría de los casos.

Otros contras:

  • Los niños no pueden usar lentillas al estar en constante desarrollo
  • Los ojos se oxigenan menos: las lentillas reducen el aporte de oxígeno a la córnea.
  • Pueden provocar conjuntivitis papilar: la conjuntivitis papilar provoca la sensibilización de la conjuntiva al material plástico de las lentes.
  • Se debe controlar su uso a un máximo de 10 horas diarias (comprobar esta regla con las normas del fabricante).

¿Y tú qué prefieres? ¿Gafas o lentillas?