Pros y contras de jugar al tenis

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Pros y contras de jugar al tenis

Los amantes del tenis estamos de celebración. Y es que el mejor tenista de la historia, el suizo Roger Federer, ha creado una copa en honor al legendario australiano Rod Laver, el único campeón del grand slam en el mismo año y en dos ocasiones. Pero lo curioso es que esta copa no será un torneo más, sino que será una especie de Ryder como la del golf pero trasladada al tenis, un Europa contra el resto del mundo. Seguro que un torneo así con las mejores estrellas y que se disputará una vez al año durante tres días acabará por aficionar a muchos padres e hijos al tenis, a los que veo ya llamando a los profesionales de esta empresa de construcción de pistas de padel llamada Niberma para que les instalen una pista en el jardín de casa. Pero ¿es el tenis un deporte apto a nivel de salud? Analizamos sus pros y sus contras.

Empezaremos por lo bueno, los pros de jugar al tenis. Y el principal de ellos es que, como cualquier otro deporte, practicarlo nos hace liberar oxitocinas, que es conocida también como la hormona del bienestar, ya que nos hace sentirnos a gusto con nosotros mismos y nos aporta como un pequeño subidón de alegría.

El tenis es también un buen deporte para conseguir habilidad y flexibilidad. El rival te puede mandar las pelotas a cualquier parte de la cancha, por lo que hay que estar siempre atentos para poder perseguirlas. Esto requiere de cambios de ritmo, de frenazos, de acercamientos y una buena coordinación de todo nuestro cuerpo para llegar a cada una de las pelotas. Porque no se trata solamente de darle con la raqueta, sino que las piernas tienen que ponerse también en el camino para alcanzarlas, lo que ayuda a fortalecer los músculos y los huesos (recomendable por lo tanto para los adultos que deseen prevenir la osteoporosis).

Asimismo, el tenis combina también el entrenamiento de la capacidad aeróbica (ayuda a quemar grasas y a optimizar la capacidad cardiovascular para tener más energía) y de la capacidad  anaérobica (esto se debe a que es un deporte de impacto, con frenadas y arrancadas explosivas en muy cortos periodos de tiempo y de manera intensa).

Un deporte plagado de lesiones

Pero es que pese a los muchos beneficios del tenis, también hay que tener mucho cuidado con esta disciplina, especialmente si se practica o si se desea hacerla de una manera ya profesional, donde las lesiones vienen proliferando en los últimos tiempos debido a los cambios en la manera de jugar. Mientras antes dominaban la técnica y el talento por encima de todo, ahora jugadores con menos capacidad pero más fuerte físicamente, unos atletas podíamos decir, se están imponiendo sobre las canchas, exigiendo por lo tanto a los demás jugadores en fuerza y en velocidad.

Según un estudio presentado con motivo de la celebración de la última edición del Trofeo Conde de Godó, como decíamos, la velocidad y la fuerza con las que actualmente se juega al tenis son el motivo por el que cada vez más jugadores sufren lesiones en el hombro, la espalda y la cadera. Las consecuencias de esta nueva forma de jugar, que afecta a jugadores de todas las edades y niveles de competición, pone de manifiesto la importancia que tienen los entrenamientos, los controles médicos y el material deportivo a la hora de prevenir una lesión.

Es más,  mientras que en el segmento de niños y principiantes apenas se producen lesiones de consideración, la incidencia de estas se incrementa de forma considerable año tras año entre los jóvenes con aspiraciones a jugar en el terreno profesional. Este colectivo sufre principalmente lesiones en el hombro, en parte porque su nivel de musculatura no está suficientemente desarrollado para grandes niveles de exigencia, y de muñeca, debido al juego a dos manos, el más habitual hoy, frente al tan estiloso y ya clásico revés a una mano.

Ya a nivel profesional, los tenistas son un grupo con un alto índice de lesiones, debido a su elevada intensidad de entrenamiento diario y a los torneos disputados, y que es en este colectivo donde las lesiones de cadera están más extendidas, en gran medida debido a que la velocidad de la pelota ha cambiado las posiciones de golpeo, sin conceder el tiempo adecuado para preparar el golpe.