Limpieza de material quirúrjico

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Limpieza de material quirúrjico

Uno de los dogmas actuales presentes en cualquier laboratorio, clínica dental o centro médico es la obsesión (justificada, claro) por la total limpieza y desinfección del material quirúrgico y demás accesorios empleados. La mayoría de las herramientas que se utilizan en estos lugares de trabajo son caras, delicadas y merecen una limpieza exhaustiva para evitar todo posible riesgo de contaminación biológica. Las técnicas empleadas en esta labor han ido mejorando progresivamente año tras año. Una gran cantidad de empresas, como Tierra Tech, que ofrecen servicios de limpieza han desarrollado una eficaz tecnología basada en el uso de aparatos de limpieza por ultrasonidos. Estas máquinas han mostrado ser eficientes, producen un daño mínimo sobre las zonas en las que actúa resultando claramente económicas, puesto que un mantenimiento adecuado e impoluto del material de trabajo hace que este prolongue su vida útil y pueda seguir siendo utilizado por más tiempo. Además, el hecho de producir un impacto mucho más reducido sobre el medio ambiente que otras técnicas empleadas han aupado a la limpieza con ultrasonidos a la cumbre en esta clase de servicios. 

Los ultrasonidos son sonidos cuya frecuencia de vibración es superior al límite que puede llegar a ser percibido por el oído humano. Tiene una gran cantidad de aplicaciones industriales (la que aquí nos ocupa u otras como en experimentos de fusión fría, medidas de distancias, caracterización interna de materiales, repelente de insectos…). También se han aplicado para cuestiones médicas y diagnósticos por imágenes mediante ultrasonidos generales, como en las ecografías, sonoterapia o en ciertas técnicas de fisioterapia. Un limpiador de ultrasonidos emplea los ultrasonidos que emite, normalmente en un rango de entre 15 y 400 kHz dependiendo de la superficie sobre la que trabaje, combinados con una solución de limpieza específica para estos aparatos para higienizar superficies, objetos o herramientas delicadas. El líquido que necesitan para realizar su función viene determinado por la frecuencia a la que emite los ultrasonidos la máquina y el objeto que se vaya a limpiar. Estas soluciones las encontramos en las mismas tiendas en las que podemos comprar los dispositivos de ultrasonidos y vienen con las explicaciones adecuadas para poder aprovechar su uso al máximo.

Aparte de material quirúrgico, este método también se utiliza constantemente en la limpieza de objetos de joyería, relojería, piezas ópticas, máquinas y motores industriales y equipos electrónicos (los fabricantes de teléfonos móviles lo usan para reparar dispositivos dañados por haber sido expuestos a demasiada humedad).

El material quirúrgico puede ser también lavado a mano o en máquinas lavadoras especiales, pero se ha demostrado que las cubetas con ultrasonidos son las más efectivas en este cometido, particularmente en aquellas piezas que tienen bisagras y otras partes movibles donde pueden acumularse más restos. El material a limpiar debe sumergirse (abierto si tiene características móviles) en cubetas con agua destilada si puede ser y separando los materiales de distinta composición. Estas cubetas pueden encontrarse en diferentes capacidades de entre 1 y 26 litros, según lo que necesitemos, y cuentan con una estructura fabricada con componentes transformadores de metales que dan un rédito óptimo, generando una serie de frecuencias por debajo de los 40 kHz con un sistema de barrido para alcanzar una limpieza mucho más uniforme y a mayor velocidad. Luego se introduce la solución adecuada y se someten las herramientas quirúrgicas al ciclo de frecuencias de ultrasonidos. Las ondas sonoras de alta frecuencia son convertidas en vibraciones mecánicas que eliminan la suciedad y, con la rotación de estas, se irán soltando las partículas que hayan podido quedarse adheridas al material. El tiempo, la repetición del proceso y el enjuague final de los objetos va a depender del tipo concreto que sean, por lo que debemos seguir las recomendaciones del fabricante o de la empresa especializada en los servicios de limpieza por ultrasonidos.

En grandes centros de trabajo como laboratorios médicos a nivel industrial también vamos a encontrarnos con este tipo de maquinaria de limpieza por ultrasonidos. Están adaptadas a las condiciones diferentes de este ámbito de trabajo, por lo que pueden ser ligeramente diferentes a las que hemos visto anteriormente. Aquí podemos encontrar tamaños mayores de cubetas y diferentes frecuencias de emisión de ultrasonidos, debido a que deben utilizarse técnicas algo diferentes en el tratamiento de piezas y superficies, como son el desengrase (sobre todo en la superficie de motores o en engranajes), el decapado, la descarbonización, entre otras. Las técnicas de lavado por inmersión en las cubetas de un limpiador industrial por ultrasonidos logran rebajar notablemente los costes, alcanzando acabados de un gran nivel y con ello mejorando la competitividad de la empresa.

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