Lo que necesitas saber sobre la operación láser de miopía

Lo que necesitas saber sobre la operación láser de miopía

Son muchos los ciudadanos que tras vivir muchos años con el hándicap de ver tras el cristal de unas gafas deciden someterse a la conocida cirugía láser con el fin de poder olvidarse de sus problemas oculares, sin embargo, esta cirugía no está exenta de riesgos, aunque así lo piense mucha gente, y hay que valorar muy bien los pros y los contras antes de optar por uno u otro camino.

El cuadro médico de Clínicas Oftalmológicas Centrofarma nos ha informado de los riesgos que podemos sufrir tras este tipo de operación y, si bien es verdad que en manos expertas los riesgos son mínimos también es cierto que no son descartables. En Centrofarma han operado a miles de pacientes sin consecuencias secundarias graves en la operación y, no obstante, la posibilidad de que ocurra algo sigue siendo plausible.

La mejor recomendación es acudir a una clínica especializada, con gran experiencia en su haber y que tenga un porcentaje de éxito que roce el 100%, tal y como nos aconsejan en Centrofarma, pues sin ser un garantía total es la mejor que podemos llegar a tener.

La operación de miopía

La miopía es uno de los problemas de visión más comunes en nuestra sociedad, un defecto en el cristalino del ojo que provoca mala visión en la lejanía y las operaciones de cirugía láser para solucionar problemas de miopía han dado resultados excelentes en la mayoría de los casos.

Más de 17 millones de personas han dicho adiós a las gafas y las lentillas tras someterse a un procedimiento de cirugía refractiva láser. Un método sencillo y eficaz que mejora notablemente la calidad de vida del paciente. Este consiste en la ablación o eliminación de los tejidos del ojo, una cantidad que depende del número de dioptrías que presente el sujeto.

Pero, como decíamos, esta cirugía no está exenta de riesgos. Geobanni Ramírez, un artista gráfico estadounidense de 33 años, tiene sensibilidad extrema a la luz, visión doble y distorsiones visuales que crean halos brillantes alrededor de los objetos brillantes, problemas que antes de la cirugía láser no tenía. Un estudio clínico reciente llevado a cabo por la FDA sugiere que las complicaciones experimentadas por Ramírez no son poco comunes, a pesar de que la mayoría de los cirujanos oftalmólogos aseguran de que las complicaciones graves con “extremadamente raras”.

Alejandro L. Vila, presidente de la Asociación Española de Afectados por las Intervenciones de Cirugía Refractiva (ASACIR) asegura que su caso, como el de muchos otros pacientes, es el de un damnificado con secuelas incapacitantes.

Casos de éxito

No obstante, si no hubieran casos de éxito no existirían estas operaciones y, de hecho, más del 90% de las operaciones láser para corregir la miopía son exitosas y en ciertas clínicas, como Vistahermosa o Centrofarma, el porcentaje de éxito, como decíamos, roza el 100%.

Lo que hay que tener claro es que hay pros y contras en este tipo de cirugía y que el cirujano que no te advierta de los problemas que puedan surgir no merece la confianza del paciente pues nadie, por muy experto que sea, puede prevenir todas las posibles consecuencias.

Hoy en día, casi un 25% de la población española sufre de miopía, un porcentaje que podría crecer hasta el 50% en los próximos años y por eso, dar con una solución permanente como la cirugía puede ser de gran ayuda. Un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia ha desarrollado una herramienta vanguardista que utiliza pulsos de baja energía para esculpir la córnea sin dañarla, lo que significaría el fin de la miopía en una operación prácticamente exenta de riesgos. Sus resultados han sido publicados recientemente en Nature Photonics y, si bien se encuentran todavía en la fase de modelo preclínico, han sido especialmente prometedores.

Con este nuevo procedimiento, al contrario que en el método tradicional, no se pierde tejido corneal, por lo que se eliminarían los efectos adversos y las contraindicaciones del procedimiento. Además, según Sinisa Vukelic, investigador principal del estudio, esta técnica no solo sería beneficiosa para tratar problemas de visión, sino también cualquier otra enfermedad que involucre a tejidos ricos en colágeno, como la osteoartritis.