El intestino normal moviliza su contenido mediante contracciones musculares secuenciales (propulsión) y por medio de las zonas de detención (segmentación). A la combinación de propulsión y segmentación se le denomina peristaltismo y cuando éste funciona con normalidad ni siquiera lo notamos. El control del peristaltismo es complejo y la pérdida de la coordinación de estas contracciones se considera como Síndrome de Intestino Irritable.