Los pacientes con ojeras o bolsas en párpados, que generalmente son de origen hereditario y dan apariencia de cansancio son los mejores candidatos. A partir de aquí la persona que se someta a una blefaroplastia debe de saber que mejorará su apariencia pero no cambiará su forma facial o se parecerá a un modelo predeterminado, es decir que debe de ser muy realista con los resultados finales.