Obesidad Infantil

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Obesidad Infantil

La alimentación infantil es un tema que cada vez debería preocuparnos un poco más. Desde los años 80 hasta ahora se ha triplicado el número de niños obesos en España, y en todo el mundo, así que deberíamos preguntarnos ¿qué estamos haciendo mal? Algunas escuelas infantiles como Kid´s Garden Santiago o A Camelia cuentan con expertos nutricionistas que elaboran detalladamente el menú de los niños que comen en dichas escuelas, una iniciativa muy positiva, pero ¿no debería nacer en casa, de la mano de los padres, para evitar que esta situación fuera más allá? ¿Es acaso esto responsabilidad de los colegios y escuelas? ¿Qué podemos hacer para mejorar la situación?

Tendemos a premiar a nuestros hijos con dulces y golosinas de mil maneras diferentes: “Si te comes toda la sopa luego te compro un pastelito”, “Si te portas bien ten compro una bolsa de golosinas”, “Si no haces enfadar a la abuela esta noche cenamos pizzas y helado”… La comida es una necesidad, que puede estar sabrosísima y riquísima, pero no necesariamente porque esté todo lleno de azúcar y carbohidratos.

Vivimos en España, en un país rico en alimentos saludables y, sin embargo, le damos a los niños para cenar hamburguesas y pizzas al estilo americano y, para merendar, pasteles y bollería. ¿Dónde quedaron las frutas, las verduras, y las proteínas sanas?

Actualmente, la prevalencia estimada de obesidad en España se encuentra alrededor del 22%, pero lo preocupante es que si hablamos de niños la obesidad alcanza al 28% de la población infantil. Por eso, muchos expertos han dado la voz de alarma e intentan descubrir cómo atajar el problema. En Sabadell, por ejemplo, unos tres mil niños de cuarto, quinto y sexto de primaria de más de 50 escuelas diferentes participaran en el proyecto de investigación Entorno Urbano y Obesidad Infantil en Cataluña del Instituto de Salud Global de Barcelona, para examinar los posibles vínculos entre la vida en las ciudades y el exceso de peso entre los menores.

La realidad es que no hace demasiados años eran las madres y padres quienes elaboraban la comida de sus hijos desde la más tierna infancia: potitos, sopas, platos combinados, comidas calientes… pero actualmente, ya desde que los pequeños dejan la lactancia, empiezan a consumir potitos procesados y leche “con tres cereales”, productos que se venden como la panacea de la nutrición y del crecimiento infantil y que están llenos de ingredientes que no son necesarios. Mucho mejor la comida natural, la que podemos comprar en el mercado y luego cocinar en casa, que estos productos ultraprocesados.

Expertos en nutrición de La Frolita, uno de los catering más conocidos de Madrid, y Catering A Morena, de Ourense,  aseguran que el problema es el tiempo. La mayoría de padres y madres no disponen del tiempo que requiere la cocina, saber cocinar es un arte además de una necesidad, y eso les lleva a comprar alimentos precocinados y productos procesados que no hacen ningún bien a sus hijos.

Además, la acumulación excesiva de grasa en el abdomen favorece la aparición de otras patologías como la hipertensión arterial, la dislipidemia, la enfermedad cardiovascular, la artrosis y en especial la diabetes mellitus tipo 2.

Nuevas Tecnologías contra la Obesidad Infantil

El doctor Antonio de Arriba y la empresa eHWin New Technologies han diseñado una aplicación móvil gratuita para ayudar con el control de crecimiento y desarrollo de los niños. La APP muestra la probabilidad de sobrepeso y obesidad que sufren nuestros hijos para poder actuar en consecuencia antes de que aparezca en problema. Así, podremos evitar el exceso de peso, un problema que puede traer consigo múltiples enfermedades.

La aplicación baraja datos como el peso, la talla, el índice de masa corporal, perímetro abdominal, percentiles de cada área geográfica y demás información que pueda dar a conocer la propensión de cada niño. Tras dicho análisis, la app muestra una serie de recomendaciones donde se incluyen hábitos de vida, alimentación y ejercicio físico personalizado para cada caso.

Sea como sea, la solución pasa por nuestras manos, por aprender a comer de manera saludable y saber apartar a tiempo el sedentarismo y aquellos que nos puede causar problemas.