La medicación como última opción

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La medicación como última opción

Tener una dolencia siempre trae consigo ciertos síntomas que nos afectan en la vida diaria. En ocasiones, esas dolencias no tienen más remedio que ser tratadas con fuertes medicamentos pero, otras veces, las tratamos de este modo por comodidad lo cual puede ser muy peligroso. Hay ciertos medicamentos que son realmente adictivos y que se recetan, en ciertas ocasiones, innecesariamente. O al menos eso piensan los expertos que hicieron el estudio más reciente sobre el tema. Ejemplo de ello son los medicamentos para los nervios, tipo Valium o Lexatin, a no ser que vea una situación donde realmente sean necesarios esos medicamentos, yo prefiero hablar con el paciente de ejercicio, días de vacaciones y una sesión en evasiomspa.com.

Puede parecer que me preocupo poco por los pacientes pero es justo lo contrario. Si conforme entra un paciente por la consulta con problemas de nervios el médico de cabecera le receta medicación y lo pone en la lista de espera de la larga cola que suelen tener los especialistas (psiquiatra o psicólogo en este caso) al final lo que está haciendo es recurrir al método fácil: recetarle algo para tenerlo calmadito y quitárselo de encima para que lo trate alguien más especializado que él. Pero yo soy de los que piensa que muchas veces no es necesario llegar hasta ahí y recomendarle una buena tabla de ejercicios y unos días de relax suele funcionar, pero claro, a ese paciente hay que hacerle un seguimiento y tienes que verlo cada semana para comprobar que lo que le has recomendado le puede venir bien.

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La colaboración de paciente, imprescindible

La última ocasión que entró en mi consulta una persona con problemas de este tipo era una joven de unos 22 años que tenía serios problemas familiares y mucho estrés por temas de estudios universitarios. Le pedí que se apuntara al gimnasio de la universidad que es realmente barato y que, si tenía oportunidad, fuera una o dos veces al mes a un spa o centro de masajes. Como no conozco muchos más le recomendé el que más me había gustado a mí, que es Evasiom Spa, e incluso hablé con el centro para que le recomendaran a la joven el masaje más desestresante que tuvieran. La tuve en seguimiento dos meses, viéndola cada semana, y al final ella misma sintió esa mejora y actualmente se toma las cosas  de otra manera, mucho más tranquila. Sigo en contacto con ella, pero ya no viene a consulta tan a menudo.

Gracias a ese seguimiento, conseguí que esa joven no necesitara medicación, algo que habría sido mi siguiente paso si no hubiera visto mejoría en ella. Aunque también hay que entender que para que el ejercicio y las pautas que doy a mis pacientes surtan efecto, éstos deben ser responsables y hacer caso de su médico porque, de lo contrario, por muchos consejos que dé yo no conseguirán absolutamente nada.

Entre los 10 medicamentos más adictivos actualmente podemos encontrar el Diazepan, muy utilizado para trastornos de nervios. Cuesta mucho quitárselo a los pacientes tras un tratamiento prolongado porque crea muchísima dependencia. Pero no es el único.  Los derivados del opio son también altamente adictivos. Se usan para aliviar el dolor y algunos son la morfina, la codeína, el fentanilo, etc. En el caso de los estimulantes, hablaríamos de cafeína o metilfenidato, por ejemplo, y también hay que tener muchos cuidado con ellos.

Si es necesario y hay que recurrir a medicación es obvio que no hay más remedio que hacerlo. Tampoco se trata de sufrir sin necesidad, es ridículo. Simplemente soy de esos médicos que piensa que esa es la última opción y que si podemos recurrir a otras cosas antes que funcionen deberíamos probarlas en primer lugar.