Adiós a la rutina, bienvenidos sean los cambios

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Adiós a la rutina, bienvenidos sean los cambios

Que si deporte, que si dieta sana, que si mente sana in corpore sano… Ahora que está tan de moda llevar una vida equilibrada me resulta indignante comprobar cómo los ciudadanos llenamos nuestras horas del día y dejamos la menor parte del tiempo posible a nuestro ocio familiar. Ocho horas en el trabajo, dos más en el gimnasio, hora y media cocinando repartida entre el almuerzo y la cena, y otra hora y media más comiendo, 8 horas durmiendo y al final te das cuenta de que acabas de programar 21 horas de las 24 que tiene el día así que como tengas que hacer algún recado, limpiar o salir a comprar te quedas sin tiempo. Fabuloso.

Pero nosotros seguimos con la misma rutina y la misma manía de programar gimnasio, comidas, cenas, meriendas e incluso al psicólogo y mientras el ocio y la familia se queda en un segundo plano, porque eso no es importante… ¡Y unas narices! Un cuerpo sano, por dentro y por fuera, y una mente equilibrada no se consiguen llenando cada minuto del día de tareas. Eso os lo aseguro yo.

Hay algunas personas que se conforman con el fin de semana y otras que ni siquiera pueden contar con él porque también lo llenan de tareas necesarias, al menos según su punto de vista, y al final llegan a los 40 totalmente estresados, cansados y agotados, sin ganas de hacer nada y pensando en que su vida es pura rutina pero la culpa, amigos y amigas, no es nada más que de nosotros mismos.

Como profesional de la salud conozco  y pongo en práctica la necesidad del ocio y del tiempo de relax para disfrutar en casa, con amigos y con nuestros hijos. Yo, los fines de semana monto actividades en familia. A veces contratamos rafting, barranquismo o pintball en Ocio Aventura Cerro Gordo, otras veces nos vamos de ruta de senderismo, otras veces nos quedamos en la ciudad y vamos al cine y al parque de bolas con el pequeño y otras veces nos vamos de comida familiar y por la tarde a montar en bici. Da igual lo que decidas pero es necesario tomar el aire, respirar un poco lejos de casa y de la oficina y, sobre todo, realizar alguna actividad de ocio junto a los tuyos que dé un poco de vida a tu rutina diaria.

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Di adiós a la rutina

La rutina puede ser tu amiga en el trabajo, para no olvidar nada, para ser organizado, e incluso puede ser tu amiga en una tabla de ejercicios pero siempre será tu enemiga si te acompaña las 24horas de día. Tenlo claro.

El empresario Peter Beilin asegura que no ha optado nunca por lo rutinario y su vida es ejemplo de éxito y salud. “El mayor enemigo para nuestro cerebro es la rutina”, afirma Beilin,”El simple acto de hacer todos los días las mismas cosas consigue que vayamos cayendo en una especie de depresión y en un inevitable desánimo. Poco a poco nuestro cerebro se vuelve un poco más lento. Nuestra atención ya no es la misma porque, en realidad, no tenemos estímulos nuevos en los que fijarnos. Tenemos algunos fallos de memoria porque pocas cosas nos parecen ya interesantes. Ante una baja motivación, el recuerdo es menor. La rutina nos baja el ánimo y el desánimo, en consecuencia, afecta notablemente al cerebro, establecemos menos conexiones neuronales, menos sinapsis… Día a día, nuestro cerebro actúa ya de modo automatizado. Ya no hay momentos para el disfrute y la creatividad, y él se rige entonces por pautas establecidas, como funcionaría cualquier ordenador al que hubiéramos programado. Es un riesgo muy elevado para nuestra salid emocional, y también física.”